martes, 18 de noviembre de 2008

Amigo Invisible


Como cada año por estas fechas, hemos hecho el sorteo del amigo invisible. Fuimos todos a casa de Miguel e Isa y ella, como siempre organizada y previsora, además de habernos preparado un rico surtido de cafés e infusiones y acompañado del bizcocho de chocolate de mi hermana Mar, ya tenía preparado el calendario para elegir el día de la cena y los papelitos con los nombres de todos los participantes en el juego.

Primero tomamos el café y las infusiones, comimos bizcochos (no todos...) y rápidamente pasamos al sorteo. Por mucho que lo vistamos de "acto serio" en realidad estamos todos deseando que llegue el momento de saber a quién le vamos a hacer de amigo invisible este año.

En realidad la cosa dura un rato, pues siempre nos pasa que alguien, por cuestión de probabilidades, elige el papel que lleva su propio nombre y por tanto, hay que volver a dejarlos todos en la caja y de nuevo elegir.

Este año, creo que hicimos unas 7 u 8 elecciones. Y eso, no es mucho, os lo aseguro.

Y ahora viene lo mejor. La cena será en casa de Miguel e Isa, el día 3 de enero y será allí donde cada uno de nosotros deberá hacer la prueba final para conseguir el preciado regalo (una chorradita de máximo 20€). Para llegar ahí, antes cada uno debe jugar con su amigo invisible, haciéndole pequeñas pruebas, juegos, engaños o dejándole pistas que hagan que a la hora de la cena, sea más fácil adivinar quién resultó ser tu amigo.

Que cada uno se guarde sus espaldas, el juego ha empezado...

Este año, mi amigo invisible, debe temer, jajajaja!!

lunes, 10 de noviembre de 2008

La casa blanca, ahora, negra

(*) Foto "robada" del blog de mi amigo Carles Cabanillas


Estos días he estado ocupada y no he podido hablar del GRAN TEMA. Sólo una cosa:

Obama, las esperanzas de medio mundo están puestas en ti, no nos decepciones.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Lo que no se dice, se pierde

Parece que el tiempo es nuestro, que hacemos con él lo que nos apetece y disponemos libremente de él. Pero no es verdad y no hace mucho hablaba del tema, en un post anterior, aunque hoy lo hago por una cuestión muy diferente.

Alguien que conozco, ha fallecido. Su hija, amiga y compañera, siente un vacío dentro de sí, que no sabe explicar: "ya no tengo lágrimas", me decía. Y la entiendo.

Soy incapaz de imaginar un proceso parecido al que han vivido, sus hijos y su esposa. Una enfermedad larga, dura, dolorosa y que consume día a día. No dejo de imaginar en ese momento en el que tu padre deja de respirar y de latir su corazón. Aunque lo esperes, eso no es natural.

Porque me apetece, os digo: "papá, mamá, os quiero muchísimo y os necesito aun más".

lunes, 3 de noviembre de 2008

Hospital

Mañana vuelvo a casa, de donde me fui hace 4 años y medio y donde tengo amigos, familia, muchos conocidos y una historia que no puedo separar de mi infancia, mi adolescencia y mi vida adulta.

Vuelvo a donde nunca me fui del todo, en donde me siento yo, y donde quiero desarrollarme en el futuro.

Mañana vuelvo a trabajar al hospital, de donde pensé mil veces que no debía haberme marchado y hoy sé, que acerté.

A veces, uno sí consigue lo que quiere, yo, no me puedo quejar.