Saludos de nuevo a tod@s,
Hace casi un año que decidí dar fin a este blog y aunque mis circunstancias no han cambiado, más bien al contrario, llevo días pensando en recuperar la sana costumbre de reflexionar en anónimo de forma más o menos regular.
No prometo nada, ya lo anuncio desde ahora. Puede que esto no sea más que un impulso pasajero y se me quiten las ganas en dos días, pero de momento, hoy, os digo que me apetece escribir y lo hago.
Es imposible que pueda hacer un resumen de lo que ha pasado en mi vida en este año, además, los poquitos lectores que tenía este blog estáis puntualmente informados de todo lo acontecido, así que no lo voy a hacer. Sólo voy a destacar una sola cosa: estoy embarazada y en unos días tendré entre mis brazos a mi pequeño Àlex.
Os podéis imaginar lo que pasa por mi cabeza en estos momentos. Siento absoluta felicidad y emoción cada vez que le imagino la cara, lo "veo" entre mis manos y sintiendo su piel pegada a mi piel. Bloggerman y yo estamos muy felices. Ya casi no nos consuela ver mi inmensa tripa, ni la habitación que le tenemos preparada con tanto cariño, ni sentir sus movimientos últimamente fuertes y frenéticos dentro de mi. Tenemos la necesidad de sentirlo y de besarle.
Jamás pensé que ser mamá, me iba a hacer tan feliz, aunque sólo sea de un bebé que aun no ha visto la luz.
Hace casi un año que decidí dar fin a este blog y aunque mis circunstancias no han cambiado, más bien al contrario, llevo días pensando en recuperar la sana costumbre de reflexionar en anónimo de forma más o menos regular.
No prometo nada, ya lo anuncio desde ahora. Puede que esto no sea más que un impulso pasajero y se me quiten las ganas en dos días, pero de momento, hoy, os digo que me apetece escribir y lo hago.
Es imposible que pueda hacer un resumen de lo que ha pasado en mi vida en este año, además, los poquitos lectores que tenía este blog estáis puntualmente informados de todo lo acontecido, así que no lo voy a hacer. Sólo voy a destacar una sola cosa: estoy embarazada y en unos días tendré entre mis brazos a mi pequeño Àlex.
Os podéis imaginar lo que pasa por mi cabeza en estos momentos. Siento absoluta felicidad y emoción cada vez que le imagino la cara, lo "veo" entre mis manos y sintiendo su piel pegada a mi piel. Bloggerman y yo estamos muy felices. Ya casi no nos consuela ver mi inmensa tripa, ni la habitación que le tenemos preparada con tanto cariño, ni sentir sus movimientos últimamente fuertes y frenéticos dentro de mi. Tenemos la necesidad de sentirlo y de besarle.
Jamás pensé que ser mamá, me iba a hacer tan feliz, aunque sólo sea de un bebé que aun no ha visto la luz.




























